Spider-Man: Into The Spider-Verse

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Pocas películas de super-héroes pueden llamar tanto la atención de la crítica, y Spider-Man: Into The Spider-Verse (Spider-Man: Un Nuevo Universo en español) es de esos largometrajes animados que nadie debería perderse, sea fan del trepamuros o no.

Empecemos diciendo que el filme ha tenido una gran expectación desde el lanzamiento de su primer avance, hace un años atrás. Cuando se daba aviso de una nueva historia en la vida del arácnido favorito (que acumula más de 5 cintas en su haber) lo que más llamó la atención es que esta vez el protagonista principal no sería Peter Parker, sino Miles Morales (personaje que pertenece al universo Ultimate y añadido recientemente en el universo 616).

En la dirección nos encontramos con tres nombres importantes: Bob Persichetti (responsable en su mayoría del departamento de arte en varias películas importantes como El Gato con Botas), Peter Ramsey (Rise of Guardians, 2012) y Rodney Rothman (guionista de 22 Jump Street, 2014). La historia es gracias a Phil Lord, mayormente conocido por ser el escritor de The Lego Movie y productor de 22 Jump Street.

Fuente: Sony Pictures

El resultado es más que satisfactorio, brindando al público un refrescante y divertido filme que entretiene, deteniéndose en pequeños bloques para hacer análisis sobre todas las películas e historias creadas en los distintos universos del arácnido.

Se siente completa, viva. Una memorable cinta que no teme competir con grandes en la industria, y hasta llega a rivalizar con una la tan querida como conocida, Spider-Man 2 de Sam Raimi. Aunque aún no es apta tomar la batuta de tan memorable título, sí llega a conectar tanto el público joven con los fanáticos más veteranos (gracias a las referencias).

Miles Morales (Shameik Moore) representa al joven inexperto, aquel que quiere seguir el legado de Spider-Man, aún cuando le aterra la idea. Por otra parte, Peter Parker (Jake Johnson) sirve como un mentor poco práctico, que ha vivido con un gran peso y decepciones toda su vida. Las participaciones de Spider-Gwen (Hailee Steifeld), el gracioso Spider-Ham (John Mulaney) y el oscuro Spider-Man Noir (Nicolas Cage) sirve como un bello complemento al mensaje: cualquier podría ser Spider-Man.

Y es que Spider-Man: Into The Spider-Verse amplifica este mensaje, apuntando a las bases del personaje: lo humano. Aún cuando super-héroes como Superman o Wonder Woman recurren a lo impotente y casi invulnerable, Spider-Man llegó en una época en donde los jóvenes sólo podían ser sidekicks y no los protagonistas.

Fuente: Sony Pictures

Fue la historia de Peter Parker la que sentó las bases por una historia de un joven super-héroe con problemas tan cotidianos como extraordinarios. Es gracias a esto que el filme entregado este 2018 conecta tanto con la audiencia, y es que desde un principio nos dan el mensaje «cualquiera puede ponerse la máscara y ser Spider-Man«.

Aquí reside la genialidad del filme, el cómo nos presentan personajes tan oscuros como ridículos. Historias de orígenes tan diferentes pero que comparten elementos comunes, y todos están de acuerdo con algo: un gran poder conlleva una gran responsabilidad.

Por otra parte, el arte visual no se queda atrás, trayendo a la gran pantalla una combinación de distintos estilos. Podemos notar animación 3D, pero que no presenta la fluidez de cualquier otra cinta antes vista. La velocidad de los cuadros fueron modificados para tener similitudes con la animación stop-motion. Acompañado con cuadros y burbujas como el que se encuentra en los cómics, junto a una paleta de colores y elementos de la cultura pop. También salta a la vista el arte que pertenece a cada Spider-Man en su universo, por ejemplo, Peni Parker (Kimiko Glenn) tiene un estilo de anime muy marcado, mientras que Spider-Ham parece más una caricatura.

Tal vez la única debilidad en la cinta sea los villanos, ya que ninguno de ellos puede significar una amenaza significativa. Aunque Kingpin (Liev Schreiber) sale a relucir como el más notable entre ellos, luciéndose como un robusto matón no llega a ser tan impactante, aún cuando sus acciones debería representar un gran desafío.

Otros como Doc Ock (Kathryn Hahn) llegan a pasar en lo ridículo, y el tío Aaron (Mahershala Ali) se queda en el papel de antagonista más que un villano como tal. Hay tres que pasan casi desapercibidos, Green Goblin (Jorma Taccone), Tombstone (Marvin Jones III) y Scorpion (Joaquin Cosio) que sus participaciones son nulas, y no representan ningún peligro en las casi 2 horas de filme.


Spider-Man: Un Nuevo Universo también se toma sus momentos para parodiar temas como los incesantes reboot que se han librado en estos últimos años, y referencias a escenas reconocibles pertenecientes al personaje. Es un filme que está creado para entretener, mostrando sus cartas y atreviéndose a jugar con conceptos nuevos.

Seas fan o no del trepamuros, Spider-Man: Into The Spider-Verse es un largometraje para toda la familia que nadie debería perderse. Combina una estética atractiva con el look más parecido al de un cómic jamás creado en una cinta, y junto a esto una historia entretenida y memorable. La interacción que se libra con algunas de las versiones de Spider-Man son tan divertidas e interesantes, que por un momento se nos olvida por completo la trama principal.

97%
Altamente Recomendada

Un filme que combina una estética hermosa junto a una historia memorable. La presentación de Miles Morales como el nuevo Spider-Man ha caído al pelo, mientras que se nos repite el gran mensaje: lo humano es lo que hace de Spider-Man un gran super-héroe.

  • Historia
  • Banda Sonora
  • Animación
  • Dirección Artística
  • Desarrollo de personajes

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