¿Qué dicen realmente los estudios psicológicos?

Felix Schönbrot también conoce estos ejemplos. Por ejemplo, cuando alguien a menudo se ve de mal humor, molesto o condescendiente, aunque no se sienta así en absoluto, un fenómeno al que a veces se hace referencia en público como “cara de perra en reposo”. “Como resultado, las personas que te rodean pueden reaccionar de forma poco amistosa con esta persona en todo momento”. Un comentario negativo no hace mucha diferencia al principio. Pero si las personas actúan de esta manera una y otra vez, la persona en cuestión puede en algún momento adelgazar o retraerse.

Sin embargo, en cualquier caso, debe mirar con atención para ver si el pequeño efecto realmente se acumula con el tiempo, advierte Schönbrot. O si se ofrece todo para salvar el honor de la psicología.

Descubra lo que realmente importa

Las intervenciones psicológicas demuestran lo importante que es evaluar adecuadamente los impactos. Por ejemplo, las personas que comienzan la psicoterapia a menudo experimentan mucho sufrimiento. El tratamiento también cuesta tiempo y dinero. Por lo tanto, no solo los psicólogos están más interesados ​​en saber qué intervenciones también funcionan en la práctica. A menudo, el enfoque principal de los estudios hasta la fecha ha sido si existe una diferencia estadísticamente significativa entre el grupo de tratamiento y el grupo de control. Si hay un efecto, se comprueba su tamaño. Pero los psicólogos han discutido durante mucho tiempo sobre la importancia de esto en la práctica.

“La nueva idea es ver si los sujetos de prueba notan un cambio”, dice Felix Schönbrot. Los psicólogos Fred Anfari y Daniel Lakens de la Universidad Técnica de Eindhoven Examinar las emociones de los sujetos de prueba en dos momentos diferentes en 2021. Para ello, deben indicar en diferentes niveles la intensidad con la que sienten actualmente una emoción en particular (por ejemplo, emoción, orgullo, nerviosismo o tristeza). Además, los investigadores querían saber en la segunda encuesta si los participantes se sentían mejor o peor en general en comparación con la primera ronda de preguntas. Aunque Anvari y Lakens pudieron ver cambios en sus escalas, algunos sujetos de prueba informaron que se sentían similares a antes, por lo que no notaron ninguna diferencia en absoluto. Según Felix Schönbrot, estos hallazgos se pueden utilizar en estudios de intervención. “De esta manera, puede determinar cuánto cambio debería haber en un instrumento psicométrico para que el paciente también pueda sentirse subjetivamente mejor”.

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